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1. Definición y principio
La grande sonnerie es la complicación sonora más completa de la familia de las sonerías al paso. Su principio fundamental consiste en estampar las horas y los cuartos en cada cuarto de hora. Así, en cada cuarto, el oyente escucha primero el valor de las horas, y luego el de los cuartos transcurridos. Este doble estampado sistemático la distingue claramente de la petite sonnerie, que solo indica las horas en punto. En cambio, al igual que ella, la grande sonnerie se dispara de manera automática, sin intervención del usuario. Constituye así el nivel de información sonora más elevado entre las sonerías al paso. Sin embargo, esta exhaustividad tiene un costo directo: el consumo energético del barrilete de sonería es considerable.
2. Posición dentro de la familia de las sonerías
Las sonerías al paso agrupan todas las complicaciones que hacen sonar la hora automáticamente. Dentro de esta familia, coexisten dos niveles principales. Por un lado, la petite sonnerie toca las horas únicamente en punto. Por otro lado, la Grande sonnerie repite el valor de las horas en cada cuarto. Por el contrario, la repetición de minutos no pertenece a las Sonería al paso, ya que suena únicamente a petición. La Grande sonnerie representa, por tanto, la culminación lógica del concepto de información sonora automática y continua.
3. La secuencia de estampado
La Grande sonnerie toca su secuencia en dos fases sucesivas en cada cuarto de hora. En primer lugar, toca el valor de las horas en el timbre grave. Después, toca el número de cuartos transcurridos en el timbre agudo. Por ejemplo, a las 10:15, el reloj toca diez golpes graves y luego un golpe agudo. A las 10:30, toca diez golpes graves y luego dos golpes agudos. A las 10:45, por último, toca diez golpes graves y tres golpes agudos. Luego, a las 11:00, vuelve a empezar con once golpes graves y ningún golpe agudo. Así, el oyente puede identificar la hora completa en cada cuarto, sin memorización previa. Esta Autonomía de lectura constituye la ventaja decisiva de la Grande sonnerie sobre la petite sonnerie.
4. Disparo y fuente de energía
Como toda sonería al paso, la Grande sonnerie requiere un barrilete de sonería independiente del muelle motor. Este segundo barrilete debe armarse regularmente para alimentar el tren de sonería. La corona suele dar cuerda a los dos resortes en dos sentidos de rotación diferentes. Sin embargo, la Grande sonnerie hace sonar las horas cuatro veces por hora, frente a una sola vez en la petite sonnerie. Por consiguiente, el consumo del barrilete de sonería es considerablemente mayor en modo Grande sonnerie. Por ello, la mayoría de los movimientos con Grande sonnerie incorporan un barrilete de sonería de mayor capacidad. Esta exigencia energética impone un rigor particular en el diseño del tren de sonería y de sus engranajes.
5. Lectura de la hora: caracoles y rastrillos
Para determinar el número de golpes a estampar, el mecanismo se basa en levas escalonadas llamadas caracoles. Cada caracol presenta tantos escalones como valores a codificar. Frente a cada caracol, un rastrillo posiciona su palpador sobre el escalón correspondiente. Para la Grande sonnerie, se necesitan dos caracoles: el de las horas y el de los cuartos. Cada cuarto de hora, el mecanismo interroga sucesivamente estos dos caracoles. Primero, lee el caracol de las horas, luego el de los cuartos. Cada lectura determina cuántos dientes del sector dentado se acoplan, por lo tanto cuántos golpes se estamparán. Este sistema es idéntico al de la repetición de minutos, con la diferencia de que se activa automáticamente al paso de las horas y los cuartos.
6. Timbres, martillos y sonoridad
La sonoridad de la Grande sonnerie se basa en dos timbres afinados a alturas diferentes. El timbre grave sirve exclusivamente para el anuncio de las horas; el timbre agudo, para el de los cuartos. Estos timbres son golpeados alternativamente por martillos accionados por el tren de sonería. En los relojes modernos, los timbres suelen tomar la forma de resortes de hilo metálico enrollados alrededor del Movimiento. Esta disposición alarga la Longitud vibrante y mejora así la calidad acústica. Además, el material y el grosor de la Caja influyen directamente en el resultado sonoro final. Así, la afinación de los timbres y el ajuste de los martillos exigen un cuidado comparable al de una repetición de minutos.
7. La regulación de la velocidad: volante de inercia y áncora-regulador
Sin Órgano regulador, la energía almacenada en el Barrilete de sonería se consumiría en una fracción de segundo, haciendo que la sonería resultara incomprensible e irregular. Se utilizan dos tipos de reguladores para la Grande sonnerie, al igual que para la Petite sonnerie o la Repetición de minutos.
El volante de inercia (o volante regulador) es un órgano rotativo cuyas aletas, sometidas a la resistencia del aire, frenan la rotación del tren de sonería e imponen una cadencia regular. Las aletas del volante se desplazan según la energía recibida del Barrilete de sonería bajo el efecto de la fuerza centrífuga. Al inicio de la sonería, cuando la energía del Barrilete es la más importante, las aletas del volante se alejan del Eje del volante, frenando aún más el Tren de ruedas de sonería. Inversamente, cuando la energía del Barrilete disminuye, las aletas del volante se acercan al centro y aceleran la rotación del Tren de ruedas de sonería. Una buena Regulación del volante de inercia permite garantizar un ritmo constante de los golpes estampados a lo largo de todo el proceso de sonería.
El Áncora-regulador, compuesto por un Áncora de dos paletas que engranan alternativamente en una rueda, constituye el segundo sistema. Una Excéntrica —pequeña Leva descentrada que controla la posición de las paletas— permite ajustar finamente la velocidad de la sonería después del Ensamblaje, lo que facilita la puesta a punto y permite una adaptación a las exigencias acústicas de la Caja. En contrapartida, este sistema es ligeramente menos silencioso que el volante de inercia y más sensible a las posiciones de porte.
8. El selector de modo
La grande sonnerie se combina habitualmente con una petite sonnerie y, en ese caso, va sistemáticamente asociada a un selector de tres posiciones. Primera posición: Grande sonnerie activa. Segunda posición: petite sonnerie activa. Tercera posición: silencio total. En modo Grande sonnerie, el reloj marca horas y cuartos en cada cuarto de hora. En modo Petite sonnerie, solo marca las horas en punto. En modo silencio, por último, se suspende toda sonería al paso. Este selector es indispensable para adaptar el reloj al contexto de uso. En efecto, el modo silencio se impone durante una reunión o por la noche. Además, la posición Petite sonnerie permite preservar la reserva de marcha del barrilete de sonería.
9. Asociación con la repetición de minutos
La gran mayoría de los relojes con Grande sonnerie también integran la repetición de minutos. Esta asociación permite al usuario obtener la hora exacta al minuto, con una simple presión sobre un pulsador. En efecto, la sonería al paso informa automáticamente cada cuarto; la repetición de minutos completa el intervalo. Técnicamente, las dos complicaciones suelen compartir los mismos timbres y martillos, simplificando así la construcción. No obstante, su coexistencia en un mismo movimiento exige una coordinación precisa de los mecanismos de disparo. En particular, un dispositivo de bloqueo impide que la repetición suene si la sonería al paso está en curso. Estos relojes que reúnen grande sonnerie y repetición de minutos se encuentran entre las realizaciones más ambiciosas de la alta relojería mecánica.
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